De vista cabisbaja, con ojos color miel, de brazos anchosos y labios sabor hiel, El amor había llegado despampanando inseguridad ironía y unos uno jeans rasgados.
Lo que sea que haya pasado despues de eso quedo en el olvido, hasta la tercera esquina.
El amor me tomó la mano y sin pensar,sin meditar y tomar consciencia dé la desgracia premeditada que ese simple acto conllevaba , se la tome, hasta de mejor forma, la hice mía. Amar sin poseer, mí mente se repetía mientras las ya obvias reacciones químicas de mi cuerpo enloquecian ante su tacto.
miércoles, 26 de febrero de 2020
cinco. cuarenta y. nueve
Salía a su espera, Como quien espera un regalo o un acontecimiento glorioso. En mi caso,para nada era algo parecido. Pero la espera era dichosa y grata. Quien diría que el amor llegaría 10 minutos tarde y con hambre. Era de esperarse, un sentimiento como ese, siempre se enfrasca en humanos como esos , o al menos ése día, si.
25 de febrero
Ese día era innecesario, tan innecesario como los lunes, las normas apa, o talvez Hasta como la vida misma. Pero antes de sonar como quien sufre de depresión crónica, el segmento de tiempos y emociones transcurrieron; era sábado y el reloj marcaba las cinco. Las cinco cuarenta y nueve, siendo exactos.
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